Reseña Histórica

Dirigentes de la mítica Sociedad Caupolican en Campaña a comienzos del siglo xx

Los orígenes de Wallmapuwen se remontan el año 2005. Ese año un pequeño núcleo de militantes mapuche: intelectuales, dirigentes estudiantiles, profesionales y dirigentes de comunidades comienza el esfuerzo por retomar el proyecto histórico de crear un instrumento político al servicio de la causa mapuche. Este proyecto histórico tiene su más tempranos antecedentes  en la Corporación Araucana y Federación Araucana de comienzos del siglo XX. Este proyecto histórico tiene sus referencias en figuras emblematicas del moderno movimiento mapuche: Venencio Coñoepan, Manuel Aburto Panguilef, Manuel Manquilef, Arturo Huenchullan entre tantos otros que levantaron su voz  en plena epoca de violencia colional desatada.



Primeras reuniones fundacionales como colectivo el año 2005.

El año 2005, en un contexto de bloqueo político y estancamiento en el movimiento mapuche, el pequeño núcleo militante que dio origen a Wallmapuwen, si bien emergido desde el movimiento social mapuche, se perfila rápidamente como un núcleo esencialmente crítico hacia las dinámicas habituales del movimiento mapuche de la época. Así es como Wallmapuwen rompe con el indigenismo como concepción ideológica y asume una posición claramente nacionalista mapuche, interpretando nuestra situación de pueblo como una situación de opresión colonial global. Igualmente el partido supera la típica mirada rural o campesinista de la situación mapuche para entenderla como una cuestión nacional mapuche donde la situación de opresión colonial que nos toca vivir como pueblo abarca no sólo a los mapuche del campo y las comunidades, sino a todo un territorio nacional mapuche: el Wallmapu y todos los que allí viven: mapuche del campo y la ciudad, campesinos y profesionales, mapuche y no mapuche, trabajadores, estudiantes, intelectuales, etc. Todos somos parte del conflicto colonial que vive el Wallmapu y todos somos parte de la solución que requiere el País Mapuche.

Primeras ruedas de prensa como organización política 2005.

Así es como estas primeras definiciones le permiten a Wallmapuwen crecer en adhesiones de nuevos sectores en el mundo organizado mapuche, y le permiten el día 06 Octubre del año 2005 salir por primera vez a la luz pública a plantear un camino y convocar a más militantes mapuche que desean avanzar hacia un futuro de libertad y bienestar labrado por nuestras propias manos.

Durante el año 2006 Wallmapuwen convoca a amplios sectores del movimiento mapuche a participar del proceso de conformación de las bases programáticas del partido; es decir, del programa político esencial que guiará el actuar del partido en el día a día. Este llamado es bien acogido y amplios sectores organizados participan contribuyendo con sus ideas y propuestas a la conformación del primer programa político nacionalista mapuche de la historia, el cual se presenta públicamente al movimiento mapuche el día 06 de Noviembre de 2006 y se titula El Nacionalismo Mapuche como Programa Político .

Proceso de discusión y acuerdo sobre las bases programáticas del partido.

Como resultado de éste exitoso proceso de participación en el diseño del programa político, así como de la buena respuesta que se obtiene en las salidas a numerosas comunas a propagar el nuevo proyecto político, Wallmapuwen se lanza al desafío de reunir las primeras 120 firmas militantes y notariales en la ciudad de Temuko. Esto se concreto el día sábado 24 de noviembre de 2007 en un acto político público en la plaza de armas de la ciudad de Temuko, acto político y artístico en el cual se procedió a la firma notarial de la escritura pública que daba inicio a la recolección de firmas para la legalización definitiva del primer partido mapuche. Si bien este acto fue todo un éxito, en términos de su convocatoria y del espíritu de avance que este supuso, la escritura pública de constitución del partido sería numerosas veces rechazada y observada por el Servicio Electoral durante los años 2008 y 2009 por considerarse “inconstitucional” al contener conceptos como “país mapuche”, “pueblo mapuche”, “nación mapuche”, “wallmapu”, “autonomía”, “autogobierno”, etc. De esta forma el estado cuestionaba y pretendía frenar el derecho del pueblo mapuche al desarrollo de una concepción política e ideológica propia. No obstante lo anterior los años 2008 y 2009 la colectividad siguió trabajando y afrontando nuevos desafíos: en tres comunas se participio con candidatos independientes de las elecciones municipales de Octubre del 2008, obteniendo importantes votaciones en cada una de ellas. Además se siguió en la tarea de promover en las regiones de la Araucania, Los Ríos y Los Lagos, mediante numerosas reuniones con comunidades, asociaciones, federaciones, etc. el proyecto político de Wallmapuwen y la necesidad de conformar un partido político propio. Finalmente, después de la elección de una nueva directiva en junio de 2010, el 18 de Diciembre de 2010 se lanza la campaña de recolección de firmas (pendiente desde el año 2007) para la legalización definitiva del primer partido mapuche de la historia.

Acto político cultural - noviembre de 2007.

A lo largo de estos casi 5 años de historia Wallmapuwen se ha convertido en un actor político respetado dentro del movimiento mapuche debido no sólo a su aún larvaria vinculación con las organizaciones y comunidades mapuche de base, sino sobre todo a sus importantes contribuciones ideológicas que permiten hoy hablar más claramente de un corriente de “nacionalistas mapuche” que reivindican la libertad de todo un pueblo y su territorio: el Wallmapu. Wallmapuwen ha contribuido a la creación de un imaginario de País Mapuche que no es sólo paisajístico, sino también geopolítico y que es necesario conquistarlo por vías exclusivamente democráticas y de la movilización social, siendo esto último otro aporte distintivo del partido. No hubo nunca antes ninguna organización mapuche que asumiera el concepto de democracia como un valor político de su accionar. Sin embargo, Wallmapuwen está conformado por nacionaistas mapuche que son demócratas y que creen no sólo en la elección directa de sus dirigentes, en elecciones periódicas que permitan renovar los liderazgos al interior del partido, sino también por demócratas que creen que cualquier avance político de nuestra nación debe estar validado democráticamente por nuestro pueblo, sin vanguardismo de ninguna especie, lo cual supone asumir una labor de convencimiento a gran escala con nuestro pueblo que hemos definido como de “reconstrucción nacional mapuche”. La valentía, convicción y constancia para decir y hacer cosas que no necesariamente han sido populares dentro del movimiento mapuche más ideologizado, es lo que hoy granjea los respetos de cada vez más sectores de nuestro pueblo y de los ciudadanos del Wallmapu.

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